
Mantener el calentador del gazebo funcionando (y seco)
Verá, colocar un calentador de 1500W dentro de un gazebo no es tan sencillo como simplemente conectarlo a la corriente. Hay mucha energía que debe lidiar con las condiciones climáticas adversas. Si no se tiene en cuenta el clima, básicamente se está esperando que el aparato se dañe.
Pasamos mucho tiempo pensando en dos problemas principales: la niebla y las salpicaduras de agua.
La lucha contra la condensación
El problema es que, cuando el elemento infrarrojo se activa, se calienta rápidamente. Mientras tanto, el aire alrededor está frío y húmedo. Esta diferencia de temperatura provoca la formación de condensación dentro del aparato.
Si una pequeña gota de agua llega a tocar el tubo de cuarzo caliente, este se romperá. Para evitar esto, pusimos el elemento calefactor dentro de una cámara óptica sellada. Esto evita que la humedad llegue al vidrio, así el tubo no se daña con el cambio de clima.
Lidiando con la lluvia
Los gazebos no son herméticos. El viento y la lluvia pueden causar problemas. Si el agua llega a los terminales eléctricos, podrían oxidarse los cables, o peor aún, se podría interrumpir el funcionamiento del aparato en medio de una fiesta.
Resolvimos este problema con juntas selladas y un diseño especial que hace que el agua caiga antes de llegar al interior del aparato. Está diseñado para resistir las condiciones climáticas y seguir funcionando sin problemas.
Un consejo rápido sobre la instalación
Hay un sacrificio que hay que hacer: al sellar tan bien la carcasa para evitar que entre agua, el aparato no puede respirar tan fácilmente.
Cuando lo instale en el techo, deje al menos un espacio de 10 cm. Si lo coloca demasiado cerca del techo, el interruptor de seguridad podría pensar que está sobrecalentándose y apagar todo el aparato. Déle algo de espacio para “respirar”, y todo estará bien.
Queremos que estos calentadores sigan funcionando durante años. Al evitar que entre humedad, nos aseguramos de que lo único de lo que tenga que preocuparse sea el desgaste natural del filamento con el paso del tiempo.