
Deje de reemplazar las lámparas de su horno de pizza cada dos meses
Si utiliza un horno de pizza comercial durante 10 horas al día, seguramente sabe cómo funciona todo esto. Es una tarea agotadora: los elementos calefaccionales sufren mucho estrés, y no hay nada más frustrante que que una lámpara se rompa justo en medio del apogeo del tráfico los viernes por la noche.
Por lo general, el problema radica en la capacidad de la bombilla para soportar ese estrés. Si el filamento no es estable o el vidrio es de baja calidad, en realidad está desperdiciando dinero en reemplazos constantes.
¿Por qué algunas bombillas duran más tiempo?
Lo especial de estas bombillas halógenas de infrarrojos es que están diseñadas para soportar altas temperaturas y permitir una cocción rápida y eficiente que resulta en una corteza perfecta. Utilizan un ciclo halógeno, lo cual significa que la bombilla se “limpia” a sí misma. Esto hace que el tungsteno evaporado vuelva al conductor, evitando así que el vidrio se nuble y manteniendo una temperatura constante.
Durante turnos largos, la mayoría de las bombillas se dañan debido al “choque térmico”: los cambios bruscos de temperatura son demasiado intensos para el material utilizado. Pero al mejorar la calidad del tungsteno, hemos logrado que estas bombillas duren tanto como las marcas costosas importadas.
Diseñadas para el caos de una cocina
Las cocinas son lugares desordenados: hay grasa por todas parte y los objetos se chocan entre sí. Por eso, estas bombillas vienen con carcasa de acero inoxidable, lo que protege el tubo de cuarzo de golpes y suciedad.
El cuarzo en sí es de alta pureza; puede soportar cambios bruscos de temperatura sin agrietarse. Además, utilizan conectores estándar tipo R7, lo que significa que no es necesario llamar a un electricista ni modificar todo el sistema eléctrico del horno. Basta con sacar la bombilla vieja y colocar la nueva en su lugar. Muy sencillo.
Un consejo sobre el calor
Un consejo importante: usar la bombilla a máxima potencia durante 10 horas seguidas genera muchísimo calor. Las bombillas pueden resistirlo, pero los conductos de ventilación del horno también deben funcionar bien. Si el calor se acumula alrededor de los conectores, estos se oxidarán y se dañarán antes de que la bombilla se rompa realmente.
Le sugiero verificar la tensión de contacto cada pocos meses, para asegurarse de que no haya problemas. Solo toma dos minutos y le ahorrará muchos problemas en el futuro.
Es un sistema sencillo, pero le permite obtener ese calor infrarrojo necesario para hornear en grandes cantidades, sin los problemas que causan las bobinas eléctricas tradicionales.